Tu página de inicio puede abrirse como https://www.ejemplo.es/, como https://ejemplo.es/ o como http://ejemplo.es/. Para ti es la misma página; para Google son tres direcciones distintas con el mismo contenido. Si además alguien enlaza una URL con parámetros de seguimiento, ya van cuatro.
La etiqueta rel="canonical" sirve para decirle a Google cuál de todas esas versiones es la que quieres que cuente. Es una línea de código diminuta que se configura mal con una frecuencia sorprendente, así que conviene entender bien cómo funciona.
Qué hace realmente la canonical
Es un elemento del <head> de la página, con esta forma: <link rel="canonical" href="https://www.ejemplo.es/zapatillas/">. Indica cuál es la URL preferida (la "canónica") dentro de un grupo de páginas idénticas o muy parecidas. Google agrupa esos duplicados, elige una como representante y consolida las señales sobre ella, en lugar de repartirlas entre varias direcciones.
Un detalle que se suele pasar por alto: la canonical es una pista, no una orden. Google la combina con otras señales (redirecciones, enlaces internos, sitemap, uso de https) y, si las señales se contradicen, puede escoger otra URL distinta de la que declaraste. Para archivos que no tienen <head>, como un PDF, se puede indicar con la cabecera HTTP Link.
Auto-canonical y cuándo usarla
La práctica recomendada es que cada página indexable lleve una canonical que apunte a sí misma, con la URL absoluta completa (protocolo y dominio incluidos, no una ruta relativa). Es la red de seguridad frente a lo que no controlas: si alguien enlaza /zapatillas/?utm_source=boletin, esa URL carga el mismo código y, por tanto, declara como canónica la versión limpia.
Fuera de la auto-canonical, tiene sentido en estos casos:
- Parámetros que no cambian el contenido de fondo: seguimiento (
utm_), ordenación, sesiones. - Variantes de producto casi idénticas (por ejemplo, el mismo artículo en distintos colores con la misma descripción) que no quieres que compitan entre sí.
- Contenido que republicas en otro dominio, apuntando al original.
Y un matiz importante: si una URL duplicada no debería existir para nadie (el típico http frente a https), la herramienta correcta es una redirección 301, no la canonical. La canonical deja ambas direcciones accesibles; la redirección lleva a personas y robots a una sola.
Canonicals contradictorias: los errores que más vemos
Casi todos los problemas vienen de enviar señales opuestas. Estos son los más habituales:
- Canonical que apunta a una URL que redirige, da error 404 o tiene noindex.
- Dos etiquetas canonical distintas en la misma página, porque la plantilla y un plugin añaden cada uno la suya. Google puede ignorar ambas.
- Canonical y noindex a la vez: dices "esta es la buena" y "no la indexes" en el mismo código.
- Todas las páginas de una paginación apuntando a la página 1, con lo que el contenido de las siguientes queda fuera.
- Todas las páginas del sitio apuntando a la home "por si acaso".
- Una canonical colocada fuera del <head> (por ejemplo, inyectada en el cuerpo por un script), que no se tiene en cuenta.
Revisa también que la canonical coincida con la URL del sitemap y con los enlaces internos. Si el sitemap lista una dirección y la canonical declara otra, estás pidiendo a Google que adivine.
Barra final, http/https, www y parámetros
Técnicamente, /servicios y /servicios/ son URLs distintas (solo en la raíz del dominio la barra es irrelevante). Lo mismo ocurre con http y https, o con www y sin www: son combinaciones del mismo dominio que pueden responder con el mismo contenido. Elige una convención y mantenla en todas partes: redirige las demás con 301 y haz que la canonical, los enlaces internos y el sitemap usen siempre la elegida.
Con los parámetros, el criterio es si cambian lo que se ve. Un ?orden=precio reordena el mismo listado; un ?pagina=2 muestra otros elementos y no debería canonicalizarse a la primera página.
Cómo comprobar que Google te hace caso
Abre el código fuente de la página (Ctrl+U) y busca canonical: debe haber una sola. Con curl -I puedes comprobar que las variantes redirigen con un 301 a la versión definitiva. En Search Console, la Inspección de URL muestra la "canónica declarada por el usuario" y la "canónica seleccionada por Google"; si no coinciden, Google no está de acuerdo contigo y toca averiguar por qué. El informe de páginas también lista casos como "Duplicada: Google ha elegido una canónica diferente a la del usuario".
Preguntas frecuentes
¿Canonical o redirección 301?
Si la URL duplicada no tiene motivo para ser visitada, redirección 301. Si necesitas que ambas URLs sigan funcionando (por ejemplo, una con parámetro de seguimiento), canonical.
¿Puedo poner una canonical apuntando a otro dominio?
Sí, es válido y se usa cuando republicas contenido y quieres que el original sea el que se posicione. Al ser una pista, Google puede no hacerte caso si las páginas no son realmente equivalentes.
¿Una web pequeña necesita canonicals?
La auto-canonical sigue siendo recomendable porque es gratis y te protege de parámetros inesperados. Pero si tu web tiene pocas páginas, una sola versión de cada URL y no genera variantes, el riesgo real de duplicados es bajo.