Casi todo el mundo tiene copias de seguridad hasta el día que las necesita. Entonces descubre que estaban en el mismo servidor que acaba de fallar, que llevaban meses sin generarse o que nadie sabe cómo restaurarlas. Una web puede perderse por un fallo del hosting, una actualización mal hecha, un ataque o un simple borrado accidental.
La buena noticia es que montar un sistema de copias razonable no es complicado. Solo hay que decidir cuatro cosas: qué guardar, cada cuánto, dónde y cómo comprobar que funciona.
Qué hay que guardar
Piensa en todo lo que perderías si mañana desapareciera tu servidor. Primero, los archivos de la web: el código, el diseño y, sobre todo, las imágenes y documentos que has subido, que suelen ser lo más difícil de reconstruir. Segundo, la base de datos, si tu web tiene una (WordPress y casi todas las tiendas online la usan): ahí viven las páginas, los productos, los pedidos y los usuarios.
Tercero, el correo, si lo tienes alojado con tu dominio, porque muchas veces contiene facturas y conversaciones con clientes. Y cuarto, lo que suele olvidarse: un documento con la configuración del dominio y los registros DNS, y la lista de dónde está cada cosa, para poder reconstruir sin adivinar. Guarda las contraseñas en un gestor seguro, nunca dentro de la copia.
Cada cuánto
La regla es sencilla: la frecuencia depende de cuánto estarías dispuesto a perder. Si tu web corporativa se actualiza una vez al mes, una copia semanal o tras cada cambio es suficiente. Si tienes una tienda online que recibe pedidos a diario, la base de datos debería copiarse a diario o incluso con más frecuencia, porque perder un día de pedidos es perder dinero y datos de clientes.
Conserva además varias versiones antiguas, no solo la última. Si un problema pasa desapercibido durante unos días, la copia más reciente ya lo contendrá, y necesitarás volver a una anterior.
Dónde guardarlas: la regla 3-2-1
Es una pauta clásica y fácil de recordar: 3 copias de tus datos (la original más dos copias), en 2 tipos de soporte o ubicaciones distintas, y 1 de ellas fuera de tu sitio habitual. Por ejemplo: la web en producción, una copia automática en el propio hosting y otra en un almacenamiento en la nube independiente o en un disco que guardes aparte.
Si las copias contienen datos de clientes, protégelas: cifradas o con acceso restringido, y borra las antiguas cuando ya no hagan falta.
Por qué una copia en el mismo servidor no basta
Es el error más extendido. Si la copia está en el mismo servidor que la web, cualquier cosa que afecte al servidor se llevará las dos: un fallo de disco, un ataque que lo cifre o borre todo, un error del proveedor o una cuenta suspendida. Un atacante con acceso a tu hosting también puede borrar las copias que estén al lado.
La copia local sirve para recuperarte rápido de errores pequeños, como un archivo borrado por descuido. Para los desastres de verdad hace falta una copia externa, en otro proveedor o en otro soporte, con credenciales distintas de las del hosting.
Cómo comprobar que de verdad se pueden restaurar
Una copia que nunca has restaurado es una hipótesis. Al menos un par de veces al año, y siempre tras cambiar de hosting o de sistema, haz una prueba: restaura la copia en un entorno aparte (un subdominio de pruebas o un servidor local), nunca encima de la web real. Después comprueba que se ven las páginas y las imágenes, que funcionan los formularios y el acceso de administración y, si es una tienda, que están los productos y los pedidos recientes.
Anota los pasos y cuánto tardas. Cuando haya una emergencia, tener el procedimiento escrito te ahorra horas de nervios. Comprueba también que las copias automáticas se siguen generando: un aviso de error por correo o una revisión mensual del tamaño y la fecha de la última copia detecta fallos silenciosos.
Preguntas frecuentes
Mi hosting ya hace copias, ¿necesito algo más?
Conviene saberlo con detalle: cada cuánto las hace, cuántas conserva, si puedes restaurarlas tú y si están fuera del servidor principal. Aunque sean buenas, es prudente tener tu propia copia externa, porque depender de un único proveedor es un riesgo.
¿Las copias automáticas son suficientes?
Son la base, porque las manuales se olvidan. Pero hay que vigilar que sigan funcionando y probar de vez en cuando que se pueden restaurar.
¿Qué hago si mi web no tiene base de datos?
Entonces te basta con copiar los archivos. Es más sencillo, pero aplican las mismas ideas: copia fuera del servidor, varias versiones y prueba de restauración.